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¿No os ha ocurrido en la edad adulta tener que hacer frente a un acontecimiento, a una cita ineludible, a un encuentro, a algo, a cualquier cosa que a priori y a ojos de la humanidad podría resultar la mar de sencilla y a vosotros se os hace un mundo...? un mundo al que veis que nunca podréis llegar, una cuesta a la que ni os acercáis porque solo de pensarlo os produce una pereza insuperable. Pues amigos invisibles esto a mi también me ha pasado, os cuento: Hace tres años tuve el dudoso honor de ser coronado con el cargo de PRESIDENTE de mi excasa, donde cohabitaba con las brujas mas brujas y arpías de todo el barrio. Tal era la desgana con la que tome el relevo obligatorio del citado cargo que lo arrastre literalmente año tras año por la desidia de ponerme a sumar debes y haberes en un libro con olor a humedad que me producía alergia solo con mirarlo... pues hete aquí que la necesidad obliga a veces a enfrentarse en un cara a cara con tus sombras y asi hice, convoque junta ordinaria cual mi admirado hidalgo Juan Cuesta, Presidente. Puse una fecha que para mi significo una cuenta atrás por la premura de poner al día y cuadrar una contabilidad de tres años en tres días... y lo hice, es mas, con superávit... la verdad es que no se ni como pero lo mejor es que me he quitado de encima una lacra que me atormentaba, cuando firmo la vecina-presidenta entrante casi no pude contener un yuuujuuu!!! de alegría. Hoy he sufrido una crisis de ansiedad, lo he pasado muy mal. Para los que no sepáis de que va esto os diré que yo casi me reía de estas historias de ansiedades y depresiones, y ahora mira, a padecerlo... por listo. Bueno escribiendo esto, que a media mañana no me veía haciéndolo todavía, me noto algo estresado... Isabel tendrá razón con mi corazón... tanto estirar... La sintomatología buscarla en la Red de Redes que os lo explicaran muy bien y ahora lo que menos me apetece es regodearme en la memoria. Por lo demás aquí sigo, esperando con mis barcos, mansiones y mujeres que sigan subiendo mis dividendos mientras fumo con deleite un habano y ella ni me mira...
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