
Nada es lo que parece, nada importa nada. Todo esta ahí, coge lo que quieras o deja lo que no. No puedo saber que pasara, pero si que se lo que paso. ¿Y ahora? ¿Quién mueve ficha? No quiero terminar en tablas, alguien ganara y alguien habrá perdido. El reloj, impasible, sigue su monótono tic-tac, mientras intento poner en orden mis nubes, mis pensamientos y mis deseos...